¿Cómo se diagnostica un parto?

¡Hola, leucoblastos! 🙂

Seguro que más de una vez os ha pasado que estáis paseando tranquilamente por el ciberespacio cuando, de repente y aleatoriamente, una mujer embarazada empieza con lo que parece ser trabajo de parto.

¡Oh, no! ¿Cómo puede un simple leucocito como nosotros saber que no se trata de una falsa alarma, y que realmente el bebé se está abriendo camino hacia un nuevo mundo de posibilidades?

Uno de los más famosos signos de que el parto es próximo se da cuando se expulsa el tapón mucoso. El tapón mucoso es una sustancia mucosa (¡vaya, menuda sorpresa!), gelatinosa, que puede tener restos sanguíneos, y que obstruye la salida por la que el feto pretende abrirse paso (de ahí el que se llame tapón). Para que el bebé salga del útero, es necesario quitarle primero el tapón a la botella dentro de la que se encuentra.

Otro signo clásico es aquel que denominamos romper aguas. Sí, el nombre está muy bien puesto. Es bastante explicativo. ¡Efectivamente, la rotura de membranas se detecta por la salida del líquido amniótico por el tracto genital inferior! Éste es un líquido templado y medianamente limpio, en el cual nada el feto (mientras tenga espacio suficiente para moverse, claro está). Cuando las membranas amnióticas (que son las que lo retienen) se rompen, el líquido amniótico sale del útero por la atracción gravitatoria que el planeta Tierra ejerce sobre él.

¡De acuerdo! ¡Todo bien hasta aquí! 😀

Pero el tapón mucoso es algo que no siempre podemos llegar a ver. Y su desprendimiento no nos asegura al 100% que el parto sea algo inminente. Tampoco lo hace la rotura de membranas (de hecho, existe lo que se conoce rotura prematura de membranas). Para aquellos que quieran asegurarse con datos objetivos y numéricos de la existencia de un verdadero parto, existen dos criterios relativamente fáciles de detectar:

1) Dinámica uterina (¡contracciones uterinas!).

Se considera que hay dinámica uterina cuando se producen 4 o más contracciones en 20-30 minutos (o también 8 o más contracciones en 60 minutos). Estas contracciones son dolorosas, palpables y de al menos 30 segundos de duración.

Además, hace falta que también se cumpla este segundo criterio…

2) Modificaciones cervicales (¡acortamiento y dilatación!).

Para detectar las modificaciones cervicales, necesitaremos contar con un ecógrafo en nuestra maleta de herramientas. Con él, si realizamos una ecografía transvaginal, podremos ver cómo el cuello de útero (cérvix) se acorta hasta una longitud de menos de 3 cm (esto es, un borramiento de más del 80%). También se produce una dilatación cervical de más de 2 cm.

Y esos son los dos criterios. ¿Qué os parecen? ¿Se te ocurre alguna otra forma de detectar un verdadero parto, que se nos haya podido pasar por alto? ¡No seas tímido!

¡Dinámica Uterina + Modificaciones Cervicales!

  • ≥4 contracciones uterinas en 20-30 minutos.
  • Cuello del útero acortado: < 3 cm de longitud.
  • Cuello del útero dilatado: > 2 cm de diámetro.

Espero que esta entrada os haya gustado tanto como a mí 🙂 Como voy a pasar varios días en presencia de más de una mujer embarazada… ¡es más que probable que las las próximas entradas versen sobre aspectos relacionados con la ginecología-obstetricia! 😉

Y quién sabe… ¡es posible que algún día estos conocimientos os resulten útiles! 😀

¡Nos vemos en el próximo fagosoma de información! 🙂

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Un comentario sobre “¿Cómo se diagnostica un parto?

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